sábado, 9 de julio de 2011

...para un nosotros.

 Quizá... solo quizá, esto se llame wishfullthinking...

¿Quiénes éramos antes? ¿Éramos nosotros dos?
Éramos uno y otro sin serlo
porque aun no éramos nosotros dos.
Éramos cada uno y cada uno creía ser uno sin serlo.
Porque somos uno cuando somos tu y yo
cuando somos unos mas otro,
cuando somos nosotros dos.
Porque somos uno cuando somos dos
y también somos dos cuando somos solo uno.
Porque si  somos unos falta el otro para ser uno
junto con el otro que somos nosotros dos.
Porque para ser nosotros, para ser uno
es necesario que seamos tu y yo,
Que seamos nosotros dos
Que es lo mismo que uno.

...para vos...

Frió. Sin hambre y sin ganas. Eso es lo que me pasa cuando estoy sin vos.
Es que hay días en que tengo la cara fría y mojada y los ojos mojados también. Y en eso días me haces falta. Por algo siempre tengo frió yo, por que en tu ausencia quedo mojada de mi propia lluvia y me hace falta tu calor. Y me seco después, por que el tiempo y las cosas me secan, pero adentro siempre quedo un poco húmeda y tengo frío entonces. Pero hay otros días Mario, en que me haces falta en cada respiración. Si tú, Mario, en cada respiración. Si hiciera un análisis de mis propias palabras, diría que es fuerte esa imagen. Por que tu ausencia la vivo como si me faltara el aire a veces. Puedo respirar en esos días, poder puedo, pero no profundamente hasta llenarme toda de aire y de vida y esa respiración superficial me cansa el alma y me deja con frío. Sin hambre y sin ganas. Igual yo me pregunto, si es solo una cuestión de ganas la felicidad....Pero por dónde andarás ahora...

Para él...

No son mis ojos, todo aquí llora el llanto de tu ausencia. El silencio que es suave, como un susurro, como el murmullo de la lluvia que lo acompaña y me arrulla y adormece mi llanto. Es que te extraño…

martes, 5 de julio de 2011

Las tres Marías.

Había 5, luego 4, luego eran tres hermanas. Las tres Marías. La primera, Que memoria espantosa, Pero  no digas pavadas, Comunista siempre fuiste. La segunda, tocata y fuga: Yo nadaba en el río, En esa época no existían los extraterrestres. La tercera, la comunista.

domingo, 3 de julio de 2011

Madreselva

Antes que la belleza vacía y cerrada sobre si misma de una rosa prefiero la simplicidad y el maravilloso perfume de la pequeñita madreselva que en su interioridad expuesta y blanca lleva el poder de amar y no solo de ser amada. Lleva el poder de ser salvaje, sensual, y también de ser madre. Su presencia es mucho más dulce y acogedora que la frialdad de una rosa. Las cosas no son blancas y negras pero siguen siendo rosa y madreselva.

Un día donde eran verdes...

Cómo decirte que el verde de mis ojos no es verde porque no es verde el verde que cuando está gris es medio gris, medio azul, y en los días de sol tiene pintitas amarillas y cuando llueve sí es verde, con el sabor de las lágrimas. Como arpegios y un cumpleaños. Pensar en otro tiempo imaginado, que no sea verde. Si. Eso ya lo había escrito. Como escribir en papelitos cuando todo sí es verde. Así es la vida hoy, y mis ojos, verdes. No se mañana. ¿Cómo voy? Voy.

fragmentos...

Dos fragmentos de algo parecido a un cuento que se llama "Las lágrimas":


"Llorara por cualquier cosa, una música, una película, algo en la calle,  lloraba un día, dos, o varios días con sus noches. Es que todo lo que sentía, lo sentía demasiado.
A veces pensaba que se le estaba yendo la vida y no estaba haciendo nada.  Pensaba que la vida era una ironía porque tenemos todo y no tenemos nada para ser. Y lloraba también.
 Como todos, ella también tenía sus refugios.  A veces sentía que tenía que volver a sentir la tierra bajo los pies. Ver las estrellas que son el pasado, escuchar como las olas del mar acarician la tierra y oír las hojas de las plantas y de los árboles que se susurran secretos. Algunos días tristes pensaba que quizá las hojas no se entendieran y que susurraban en vano. Pero le gustaba refugiarse en esa naturaleza porque la ciudad le tapaba los poros y no la dejaba sentir. No podía sentir al otro ni podía sentir que el aire podía respirar. También se refugiaba en la escritura. Entonces se acostaba en una frazada a cuadros, viendo la tinta de la lapicera que brillaba unos instantes en bailes ondulantes antes de ser absorbida por el papel. Pensaba que la escritura siempre tiene un porqué. Solo que a veces no lo sabemos y solo sentimos el impulso de la palabra que una fuerza grande, tanto casi como la música o como la vida. En las palabras también está el camino hacia uno mismo y se puede encontrar el yo que vio la creación y el diluvio y la tierra volver a secarse."


"Cuando estaba con él siempre buscaba las estrellas, pensaba en líneas curvas y desprendía un perfume que olía hasta el aire y que él olía también. Era como la luna. Pensaba que en todos hay un poeta y en que solo hay que jugar. Fue entonces que soñó con compartir con él el cielo y la tierra y con compartirse. Y con ser feliz haciéndolo feliz. Y lo besaba con la boca y con lo ojos y con las palabras. Y no quería soltarlo más. La felicidad era como flotar en un mar de flores pero se había esfumado rápido en jirones de jirones...."
Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported.